Centro Cultural Saint Paul's Indigenous Roots: un centro para las artes, el bienestar y la justicia social de los nativos, los negros, los morenos y los indígenas.
By Jeffrey Bissoy
En el vibrante tapiz de Saint Paul, donde la historia susurra desde cada rincón y la innovación late en sus calles, está echando raíces un movimiento profundo y vital. Más que un simple centro cultural, Indigenous Roots es un faro de resiliencia, un santuario de sabiduría ancestral y un poderoso catalizador del cambio, todo ello elegantemente entretejido con los hilos del arte, la tradición y un inquebrantable espíritu comunitario.
Entrar en Indigenous Roots no es solo entrar en un espacio físico, es sumergirse en un ecosistema vivo y palpitante de empoderamiento. Durante más de una década, desde los humildes comienzos de un círculo de danza y percusión conocido como Kalpulli Yaocenoxtli en 2006, los cofundadores Mary Anne Quiroz y Sergio Nochtzin Quiroz han cultivado meticulosamente un espacio donde florece el bienestar holístico a través de las artes, la cultura y la tradición indígenas.
Un santuario para el alma: bienestar a través del arte y la cultura
En el corazón de la filosofía de Indigenous Roots se encuentra la profunda convicción de que el bienestar está indisolublemente ligado a la conexión cultural. Su programación no se limita a exhibir arte, sino que se centra en la participación activa, la recuperación del conocimiento ancestral y el fomento de un profundo sentido de pertenencia. «Las artes y la cultura son un ecosistema para el desarrollo comunitario», destaca Mary Anne Quiroz, indígena, madre isleña indígena y activista comunitaria incansable.
El impacto es palpable. Solo en 2020, un año marcado por desafíos globales sin precedentes, Indigenous Roots facilitó a más de 9000 artistas y miembros de la comunidad el acceso a sus espacios y recursos. No se trata solo de un número, sino que representa a miles de personas que encuentran consuelo, expresión y sanación a través de la danza, la música, las artes visuales y las prácticas curativas tradicionales. El centro se ha convertido en un punto de encuentro cívico para muchas personas de todas partes, lo que demuestra su gran alcance.
Construyendo un corredor cultural: resistiendo el desplazamiento, fomentando el crecimiento
Uno de los aspectos más fascinantes del recorrido de Indigenous Roots es su férrea dedicación a la autodeterminación y la preservación de la comunidad. En un poderoso acto de resistencia contra el desplazamiento, compraron su propio edificio, consolidando su presencia y sentando las bases para un floreciente corredor cultural en la calle 7. Esta medida estratégica no se trata solo de la propiedad inmobiliaria, sino de crear un legado tangible, un refugio seguro donde los pueblos nativos, negros, morenos e indígenas puedan prosperar.
Este compromiso se extiende al empoderamiento económico. Indigenous Roots ha proporcionado más de 10 programas de incubación de empresas artísticas y asistencia técnica, incluyendo asociaciones vitales con pequeñas empresas y organizaciones locales de la calle 7. Este enfoque holístico entiende que el verdadero bienestar abarca no solo el orgullo cultural, sino también la estabilidad económica.
Una fuerza para la justicia social: el arte como activismo
Más allá de su vibrante arte, Indigenous Roots es un nexo para los movimientos de justicia social. En 2020, forjaron más de 34 colaboraciones con organizaciones en diversas iniciativas, eventos y proyectos. Fueron testigos de cómo los artistas, sanadores, activistas y agitadores de su comunidad se afianzaban cada vez más en el espacio, liderando movimientos por la justicia social con una profunda intención.
El amplio reconocimiento de su trabajo es una prueba de su impacto. Desde el emotivo homenaje al Día de los Muertos en memoria de George Floyd, destacado en un artículo de Kathryn Styer Martínez, hasta su papel fundamental en la exposición «We the People» del Museo de Arte Americano de Minnesota, Indigenous Roots aparece constantemente en la prensa. Katie Moritz, de Rewire, capturó acertadamente su esencia en 2018: «Indigenous Roots reclama un espacio para los artistas de color». Este sentimiento es más cierto que nunca.
Los visionarios: Mary Anne Quiroz y Sergio Nochtzin Quiroz
Al frente de esta inspiradora iniciativa se encuentran los cofundadores, Mary Anne Quiroz y Sergio Nochtzin Quiroz. Mary Anne, una indígena nacida en Filipinas, aporta un profundo conocimiento de la identidad diaspórica y el poder de la recuperación cultural. Sergio, un tlamakaze y portador de la cultura, es portador de la sabiduría ancestral de la tradición mexica nahua y dirige el grupo de danza y percusión Kalpulli Yaocenoxtli, que constituye la base misma de Indigenous Roots.
Su visión conjunta y su incansable dedicación han creado un espacio dinámico en el que el conocimiento ancestral no solo se conserva, sino que se practica y se comparte de forma activa. Sergio, como arquitecto cultural ejecutivo, desempeña un papel fundamental a la hora de hacer realidad su visión, dirigiendo a los voluntarios en proyectos de arte público y transformando el espacio físico para satisfacer las necesidades cambiantes de la comunidad.
Mirando hacia el futuro: Afianzando raíces, ampliando horizontes
El éxito de Indigenous Roots no solo se mide por su expansión física o su participación en línea, aunque su 40K+ online engagement En 2020 es sin duda impresionante. Se mide en los corazones y las mentes conmovidos, las conexiones forjadas y la sabiduría ancestral reavivada.
A medida que Indigenous Roots sigue afianzando sus raíces en el paisaje de Saint Paul, se erige como un poderoso testimonio de la fuerza y la belleza perdurables de las culturas indígenas. En un mundo que busca cada vez más la autenticidad y el significado, Indigenous Roots ofrece una respuesta profunda y vital, recordándonos a todos que el verdadero bienestar comienza cuando conectamos con nuestro pasado, empoderamos nuestro presente y construimos colectivamente un futuro más justo y vibrante.



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